Asociación Familias de Chartoun

¿Sabías que una de las avenidas de Cancún lleva el nombre de nuestro tío Carlos?

¿QUIÉN ES EL TÍO CARLOS?

Mony Nader

Ha llegado ese momento tan anhelado por todos: un pequeño puente o esas maravillosas vacaciones que todos esperamos semana a semana. Nos emocionamos, empacamos y dejamos todo preparado para salir volando de la rutina diaria. Pero cuando nuestro traje de baño se regocija paseando en alguna de las maravillosas playas de México, ¿nos hemos puesto a pensar que, algún día, alguien visualizó ese espacio de nuestro planeta como un centro turístico y se dispuso a urbanizarlo?

Nuestra vida cotidiana, en ocasiones sistematizada, nos obliga a vivir como robots; estamos tan acostumbrados a lo automatizado que no nos ponemos a pensar en el proceso y los pequeños detalles indispensables para cualquier acción. Estamos tan acostumbrados a que tan sólo un clic en la Internet nos conecta con China, que se nos olvidan todos los kilómetros que tiene que viajar esa solicitud de nuestro pequeño dedo índice. De la misma manera, por nuestra ajetreada vida, no nos ponemos a reflexionar en que personas como nosotros construyen nuestros centros comerciales favoritos, los hoteles más lujosos del mundo e incluso la infraestructura necesaria para manufacturar tu ropa o tus accesorios favoritos.

Este es el caso de tres de las playas más aclamadas de México y el mundo: Cancún, Ixtapa-Zihuatanejo y Huatulco.

La Asociación de familias de Chartoun , tiene el magnífico honor y orgullo de compartir con todos ustedes que el tío Carlos Nader Márquez -hijo de Jalil Nader Yunes nacido en Chartoun, Líbano-, fue el primero en visualizar estas playas como lucrativos centros turísticos. Él es el tío Carlos.

El tío Carlos nació en el Distrito Federal en el año de 1928. Estudió Leyes en la UNAM, misma Universidad en la que fue catedrático; miembro destacado de la Cámara Nacional de la Industria del Vestido y funcionario del Fondo de Promoción de Infraestructura Turística del Banco Nacional de México.

A principios de los años 70 colaboró con la planeación de urbanización de Cancún como centro turístico: comprando terrenos en el borde de la península para unir lo que, en esos tiempos, era la isla de Cancún, y comenzar a edificar la ciudad. Por su aportación a este centro turístico una de las avenidas más importantes de la ciudad de Cancún, lleva su nombre.

De las tres preciosas playas, Cancún fue su creación primogénita. El tío Carlos a pesar de haberse casado, no tuvo hijos; o al menos no que fueran carne de su carne, ya que llamaba a Cancún, "su hijo". Antes de poder dar a luz a Huatulco e Ixtapa-Zihuatanejo urbanizados, el 5 de enero de 1972, el tío Carlos sufrió un desafortunado y fatal accidente aéreo, en Bacalar, Quintana Roo, de vuelta a la capital del país.

Es impresionante la cantidad de personas, de origen libanés, que son líderes de transformación en este mundo. Ahora que podemos dar un vistazo a la aportación de uno de nuestros hermanos libaneses, no nos basta conformarnos con el orgullo de nuestras raíces; nos toca la tarea de informar y hacer notar a estos agentes de cambio para que sus vidas no pasen desapercibidas.

Este escrito está por concluir pero aquí no termina esta historia ahora te toca formar parte de ella: tenemos que dar a conocer a estas personas, que enorgullecen a la colonia libanesa, que han impactado al mundo entero, entre ellas puedes estar tú. ¿Cómo? De muchas maneras: organizando homenajes para los que aún viven, conciertos, conferencias o, como es el caso del tío Carlos Nader, invitando a toda la comunidad libanesa y , especialmente a los jóvenes , a que de manera creativa y divertida nos ayuden para reunir llaves de bronce y con ellas hacer un monumento en la avenida Nader de Cancún, Quintana Roo; cualquier sugerencia es bienvenida; intégrate es nuestro momento de hacer un cambio.

CUALQUIER SUGERENCIA O IDEA ES BIENVENIDA A: This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.